Miradas paralelas. La fotografía realista en Italia y España
Miradas paralelas. La fotografía realista en Italia y España presenta una
amplia visión del panorama de la creación fotográfica en España e Italia a
partir de la postguerra y hasta finales de los años sesenta. Las fotografías
que el MNAC ha reunido en esta exposición guían al visitante en un viaje
desde el campo a la ciudad y cuentan la historia aún reciente del
desarrollo industrial, la pobreza, la emigración y también de la llegada de
las primeras libertades.
Miradas paralelas. La fotografía realista en Italia y España desvela las
posibles afinidades y también las confrontaciones, tanto éticas como estéticas,
de la creación fotográfica en ambos países, sumergidos en sentimientos
similares y en una realidad social, aunque no así política, también parecida. Es
desde esta óptica que la exposición se plantea como una historia de imágenes
de una época y no como una historia de autores.2
La exposición reúne 240 fotografías de 46 fotógrafos, 19 de ellos italianos y 27
españoles. De las obras que presenta la exposición, 44 pertenecen a las
colecciones del MNAC y representan a 11 fotógrafos catalanes.
Con un estilo en el que el relato cinematográfico y el reportaje se mezclan, las
fotografías que presenta el MNAC en esta exposición reflejan lo cotidiano, los
trabajos, la escuela, los juegos infantiles, la emigración, el crecimiento
desordenado de las ciudades, el barraquismo, y también la llegada del turismo
y las primeras libertades. Explican, en definitiva, el abandono del campo y el
desarrollo industrial.
Como una historia en imágenes de esa época, la selección de obras y autores
que propone la muestra no es exhaustiva, sino que pretende responder a la
definición que del neorrealismo hizo Cesare Zavattini: «El neorrealismo no es
nada, sólo una idea, un punto de vista, una actitud moral.»
El neorrealismo, que tuvo una gran influencia en la creación fotográfica y
cinematográfica, nació y arraigó con fuerza en Italia, cuando este país estaba
inmerso en un período negro, tras la Segunda Guerra Mundial. El movimiento
neorrealista denuncia la pobreza, el paro y la situación de la mujer y de la
infancia para despertar la conciencia social.
En España, durante el mismo periodo, la realidad social era extremadamente
dura pero quedaba escondida por la tutela que ejercía el régimen dictatorial
sobre la producción fotográfica. La fotografía artística dependía casi
exclusivamente de las agrupaciones fotográficas y estaba, por lo tanto, en
manos de aficionados que recuperaban la estética conservadora de antes de la
guerra y realizaban retratos, bodegones y paisajes espectaculares,
estrechamente relacionados con la estética pictórica. A pesar de esto, gracias a
la influencia del cine neorrealista italiano, pronto despuntaron los primeros
fotógrafos que transgredieron estas normas, y comenzó a arraigar una nueva
forma de ver el mundo que se plasmó en el cine y también en la fotografía.

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